
Esta compilación reune por primera vez la producción poética de Esther Seligson, una autora fundamental para las letras mexicanas.
Esther Seligson fue definitiva, difícil, rotunda. Parecía un derviche, una domadora de la naturaleza. Era un ser singular que hacía surgir el agua del desierto (...) De que las palabras son una "tabla de salvación", Esther dio prueba a lo largo de toda su vida.
-Elena Poniatowska, La Jornada